¡Hola amigos de esta revista y seguidores de "Los del Valle"!
Me dirijo a vosotros para compartir mi dolor y tocaros un poquito
el corazón. Hace casi dos años apadriné una niña tercermundista,
la cual ha luchado ya a su corta edad contra huracanes, terremotos
y demás, ya que es de Nicaragua y todo el mundo sabe lo que
pasa en este país.
Cuando la apadriné solo tenia trece meses de edad, como se puede
ver en
la foto es una monada.
Sin conocerla en persona me di cuenta de que a estos niños se
les coge un cariño muy especial, tanto que incluso quise traérmela
un verano o ir a su país para poder conocer su vida en su pequeña
aldea, lo cual no hice por falta de medios. Mi hija de seis
años estaba super contenta considerando a Zoraida (que así es
su nombre) como una hermanita pequeña.
Estas Navidades le mandamos un paquete que contenía juguetes
y ropa, además de lápices, colores y más cositas para hacerle
una vida escolar más fácil y llevadera. Pues bien hasta aquí
todo perfecto, hasta el día 22 del mes de mayo en el cual se
me comunicó que esa pequeña que había podido sobrevivir a todas
estas injusticias de la naturaleza, no pudo sobrevivir a una
meningitis, por lo cual fallecía el pasado mes de abril. Su
vida acababa por culpa de falta de medios, por no tener una
Uci y no poder coger a tiempo esa enfermedad que le resultó
letal. Esta niña al igual que otro niño de seis años que corría
su misma suerte ya no hará falta que tengan padrinos; que esa
cantidad tan corta que se les daba no les fue suficiente para
cubrir sus necesidades médicas; que lo único que hicieron mal
fue nacer en un país tan pobre y mísero.
Este es el dolor que quería compartir con el mundo entero. Que
lo siento tanto como si ya la hubiese visto personalmente. Siempre
estará presente en mi mente y mi corazón. Maria
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